Sufrimiento, Sabiduría, Sentido y Santidad; las 4 S

Taught by Enzo Ferraro

Sufrimiento, Sabiduría, Sentido y Santidad; las 4 S

Taught by Enzo Ferraro

Un camino profundo hacia nuestro interior que nos hará SENTIR-NOS VIVOS. Una alternativa diferente para ser feliz y tomar un nuevo rumbo. Acéptate, conócete y ámate como Él te ama.

Beginner
Catholic Church Doctrine
21 students
Audio:Español
100% online
Updated 22/10/2021
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What you'll learn

Evaluar un nuevo sentido de vida

Discernir sus perseguires en su propia vida

Aprender a rezar contemplativamente

Sanación heridas del alma, un medio rezado para lograrlo

Conocer la Sabiduría de Dios

Nociones sobre el Espíritu Santo

Conocer otra alternativa de vida

What is this course about?

Vengo a compartirte algo elevado y sencillo, por encima de la media, un nuevo camino que requiere una decisión de cambio de dirección, algo de fe y empezar a rezar. Te aseguro que será muy poco comparado con lo que vas a sentir, ¿estás preparado para vibrar con el Dios vivo en tu alma? ¿El Dios de Jesús?... 

El objetivo de este curso es: Un encuentro real con Cristo resucitado y estaré a tu lado para que puedas lograrlo.

El sufrimiento en todas sus formas, es el portal a la Verdad que no tiene fin. ¿Para qué hemos nacido? ¿Podemos aspirar a algo grande? imagínate con Dios a tu lado, unidos en su gracia como era antes del pecado original, imagina el fuego del amor de Cristo en tu corazón y toda la potencia de María como intercesora amorosa para lograr eso para lo que Dios te soñó. Esto es ambición, sana y ordenada al Bien. Esto es SABIDURÍA DIVINA.

No tengas miedo de asumir tu cruz, más allá que el mundo te muestre que el sufrimiento es malo y que debes esquivarlo, hay un camino de grandeza y de salida hacia tu mejor versión. 

Si la gracia te trajo hasta aquí es porque Dios tiene otra palabra para decirte...

Course content

4 modules
18 lessons
1h 58m course duration
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Module 1
Protagonista de tu propia vida (con ayuda)
7 lessons
40m
¿Que quieres lograr para tu vida? A solas con Dios
Muchos deseos, muchos objetivos, muchas metas, todo parece tan relativo...se deshace, es tanto el ruido que.... a veces no se quien soy. No tengo donde afirmarme, fluctuó de aquí para allá.Miles de caminos y formas de lograrlos causan estrés y tristeza, vacío. Nos atosigan y aveces ni cuenta nos damos del engaño, perdemos la libertad de Ser quienes somos de Verdad. Te invito a que pruebes: buscando el Reino de Dios primero y que todo, absolutamente todo se te otorgue por añadidura, es un camino que lleva su tiempo y entrega, intentaremos dar un lineamiento de como fluctuar desde el vacío al pleno.  Es Jesús en vos quien te contactará con el Dios vivo, para que toda tu vida sea Su voluntad y mediante esto, seas simplemente FELIZ.

4m
Sabiduría para comprender y orientarme
«La sabiduría es la luz que se recibe de lo alto: es una participación especial en ese conocimiento misterioso y sumo, que es propio de Dios... Esta sabiduría superior es la raíz de un conocimiento nuevo, un conocimiento impregnado por la caridad, gracias al cual el alma adquiere familiaridad, por así decirlo, con las cosas divinas y prueba gusto en ellas. ... "Un cierto sabor de Dios" (Sto. Tomás), por lo que el verdadero sabio no es simplemente el que sabe las cosas de Dios, sino el que las experimenta y vive”.San Juan Pablo II, Catequesis sobre el Credo, 9-IV-1989La Sabiduría es ver con los ojos amorosos de Dios, resultado de la regularidad, humildad e insistencia en la Oración de Consagración a los Dolores de María que presentaremos en el último capítulo. El que busca, encuentra, el que persevera, gana.Compartiremos la Sabiduría de María según las promesas de la mismísima Virgen a Santa Brígida de Suecia. Saberes que nos enseñarán sobre humildad, esperanza y consuelo. Un valle fértil en medio del desierto.La adquisición de dicho Don, nos permitirá apertura mental para lograr nuevos conocimientos de lo divino, mediante ello, descubriremos las respuestas sobre el sufrimiento y la propia existencia. Nos sentiremos parte de un todo más grande, más sublime como artífices de un plan de Reino eterno.ESQUEMA LÓGICO DEL SABER:"Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá." (Mt 7,7-8)Queremos saber (¿para que vivo?¿por qué sufro?), es decirNecesitamos Sabiduría para entender, sobre el sentido del sufrimiento y de la vida.Sabiduría que proviene de Dios y es un Don.Que se busca y pide en oración a María, en silencio a diario.Que sana cuando se encuentra y lleva a la santidad cuando se sigue.

6m
Favoreciendo el Don de la Sabiduría
Para favorecer el otorgamiento de dicho Don, necesitamos vaciarnos interiormente de lo que nos causa apego y ruido, hacer introspección sobre lo vivido y escarbar sobre lo que nos duele. Ordenar nuestras pasiones y reformar ciertas conductas de la mano de Jesús.Cuando sufrimos un gran dolor, sufrimiento o una tragedia, es importante revisarnos interiormente, con mucha sinceridad, no para destruirnos, ni para entrar en recuerdos obsesivos de cada detalle que nada suman, sino para, ante los ojos de Dios, desnudar nuestra alma, entregarnos, reformarnos y encaminarnos hacia la conversión y santidad.No debemos centrarnos en las culpas sino en intentar encontrar amor en el sufrimiento, construcción no destrucción.El objetivo es conseguir un corazón puro que pueda recibir todos los Dones del Espíritu Santo. Tenemos que buscar la libertad para entregarnos a Dios, la disponibilidad del alma sin trabas y la indiferencia interior de todas las cosas creadas.

7m
Previo a la Sabiduría es el Don de Temor del Señor
"Principio del saber, es el temor de Yahveh" (Sal 110/111, 10; Pr 1, 7).El Santo Temor de Dios, puede ser el origen del ¿por qué a mí?, cuando asociamos nuestros pecados a los males que recibimos y encima los consideramos enviados por Dios, ya vimos que esto es incorrecto en el Capítulo dos. En nuestra religión consideramos que Jesús es misericordioso, capaz de perdonar todo y nunca castigador de culpas, su amor es desinteresado y libre para quien lo ama. No es un "te doy y me das", eso es humano y es negocio. No funciona así.Jesús decía: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen». Después se repartieron sus vestiduras, sorteándolas entre ellos. (Lc 23,34)Humanamente podemos unir nuestros pecados a la tragedia, mediante la culpa, esto puede ocurrirnos al principio del camino, cuando no estamos purificados por el Espíritu Santo. Hay que perseverar en oración, pues la culpa no es el camino.Cabe aclarar que una postura literalmente opuesta, que viva ahogada en su propia santidad, tampoco es un estado iluminado por la Sabiduría de Dios, porque todos pertenecemos a una herencia original que nos afecta y que se nos hará patente una vez conozcamos a Jesús vivo.Necesitamos moderarnos y equilibrarnos mediante el Don de Temor de Dios, que lejos de acusarnos a través del miedo, la inconciencia o la evasión, provoca un estado de búsqueda radical de la Verdad más alta del ser, para que este pueda abrir su alma al Creador.Este Don, por su profundo nivel de vaciamiento, debe incentivarnos al llenado de Sabiduría Divina, cuyo resultado serán las respuestas eternas que necesitan nuestros interrogantes existenciales. Lógicamente nunca este camino se hace solo, Jesús está a nuestro lado, sosteniendo nuestras cruces. Es fundamental eliminar nuestros obstáculos de toda índole para motivar la fluidez de comunicación con Dios, nada debe quedar que entorpezca, debemos abandonar el yo y el ego en Jesús mediante la entrega de nuestra vida en la cruz.Compartimos parte de la Catequesis de San Juan Pablo II sobre este Don:Temor de Dios: …Temor filial, que es el amor de Dios: el alma se preocupa de no disgustar a Dios, amado como Padre, de no ofenderlo en nada, de “permanecer” y de crecer en la caridad (cfr. Jn 15, 4-7).….Sin embargo, esto no significa miedo irracional, sino sentido de responsabilidad y de fidelidad a su ley. El Espíritu Santo asume todo este conjunto y lo eleva con el Don del temor de Dios. Ciertamente ello no excluye la trepidación que nace de la conciencia de las culpas cometidas y de la perspectiva del castigo divino, pero la suaviza con la fe en la misericordia divina y con la certeza de la solicitud paterna de Dios que quiere la salvación eterna de todos…S.S. Juan Pablo II, Catequesis ¿QUÉ HAREMOS PARA EJERCITAR ESTE DON?Recomendamos utilizar el ejercicio propuesto en el último capítulo denominado: "INTERIORIZACIÓN DE LOS DOLORES DE MARÍA Y MÍOS."Buscamos la asociatividad de nuestros dolores con los de la Madre y en el caso de los pecados y miserias propias de nuestra vida, la idea es que salgan a la luz en la entremezcla con la pasión de María y de Jesús para que puedan ser concientizados y entregados a la cruz.Que haremos en oración:Repasar nuestra historia de vida para ver si ha transcurrido según el plan de Dios. Encontrar nuestra asociatividad y crecimiento espiritual con el problema.Repasar nuestros pecados y construir para adelante.Buscar el rostro real de Dios, no castigador, sino amador y misericordioso.Convertirse y sentir el Espíritu Santo en el alma.Hacer una confesión completa de los pecados con un sacerdote católico. Imprescindible liberación para sanar.La revisión de nuestra vida, también puede hacerse en oración sencilla CARA A CARA CON DIOS en actitud humilde y pidiendo el Don de Temor de Dios, para conocer y entregar todas nuestras oscuridades a su cruz. Este ejercicio espiritual de análisis existencial, es un proceso de mucha paciencia, no para culparse, sino para crecer a los ojos de Dios y como humanos, limpiarnos el corazón y empezar de nuevo. Es importante comenzar a purificar nuestras intenciones.El temor del Señor debe llevarnos a la conversión paulatina del corazón. Es hora de respetar, es hora de no ofender, es hora de amar a Dios que tanto te ama.“El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva" (Mc 1,15). Es conveniente acompañar este proceso con acompañamiento de un sacerdote, laico o buen amigo espiritual, en la medida de lo posible.PEDIR ESTOS DONES EN ORACIÓNPara buscar y encontrar los Dones de Espíritu Santo, tenemos que hacernos humildes y encaminarnos en la senda del esfuerzo por cumplir los mandamientos, hacer mucha oración e introspección y pedir a Jesús por María, nos enderece nuestros desórdenes, para tener un corazón puro, sin doblez y capaz de recepcionar la palabra de Dios.Obsesionarse queriendo saber y preguntando a Dios, ¿Porque? ¿Porque? ¿Porque? puede pasarnos, pero no olvidemos que Él, es Dios y si bien puede explicarlo todo y mucho más, existe un punto en que si pedimos tantas explicaciones es porque no confiamos en Jesús y nos transformamos en insatisfechos de la vida.Hay que tener paciencia, hacer nuestra parte de penitencia y dar gracias por todo. Si sabemos esperar, en un momento determinado, la culpa será transformada por el amor desbordante de Jesús.Una vez terminada nuestra hoja de vida, que incluye falencias y pecados, volvemos sobre el sufrimiento, que cambió nuestras métricas y pensamientos, no somos los mismos, ni lo seremos, las cáscaras del mundo han sido arrasadas de raíz, por ende debemos dar un paso firme hacia la búsqueda de más, estamos vacíos, dolidos y sin ego, ¿qué hacemos? Formarnos y  Rezar.

5m
¿Dónde me formo en Sabiduría?
1. La Biblia: ¡toda la sabiduría de Dios está aquí!Podemos comenzar a interiorizar con la Sabiduría de Dios, leyéndolos libros sapienciales de la Biblia, ubicados en el Antiguo Testamento: Proverbios, Job, Eclesiastés, Eclesiástico, Sabiduría.Recordemos que en estos períodos de tantos cambios emocionales, es necesario acompañarlos de oración constante.Ninguna lectura podrá superar, la Sabiduría que pueden donarte en oración, el Espíritu Santo y María a orillas de la cruz, Ella es nuestra intercesora para conectar con el sentido del dolor.No intentemos entender literalmente los libros sugeridos, pues son acordes a su época, no nos guiemos por los escrúpulos de lo perfecto, más bien busquemos empatizar con el tema, enamorándonos de ese Saber superior que tenemos que descubrir. Nuestra orientación no es cumplir todo al pie de la letra, sino entregar nuestras miserias, sufrimientos, pecados y dudas en la cruz. Más que por mí mismo cumpliendo, mejor por mí mismo entregando mi vida a Jesús.Bebamos libres, sin exigencias, meditemos, pero no nos culpemos de cosas que no son, discurrir, rezar e interpelar el corazón en silencio y ante la presencia de Dios, es un excelente primer paso para sanar.2. Catecismo de la Iglesia Católica:Para toda duda que surja, nada mejor que el Catecismo, punto a punto explica todo, sencilla y profundamente. Excelente libro de fe.3. Internet:Cabe aclarar que para muchos, internet, es el medio de búsqueda por excelencia, porque permite acceder al instante, en cualquier situación y momento a la información pertinente (incluso en hospitales, cementerios o en la misma agonía). Hay muchos sitios confiables católicos con acceso directo a todas las fuentes confiables de información.4. Libros de santos:Todo lo que pudieran haber escrito sobre sufrimiento, dolor, pecado, perdón, castigo y sabiduría puede servirnos. San Agustín, San Juan Pablo Segundo, Santa Teresita, Tomas de Kempis, Santo Tomás de Aquino, San Ignacio de Loyola, San Juan Bosco, algunos monjes y autores espirituales clásicos y muchos más, son recomendables como para empezar a romper el hielo del conocimiento terrenal que deber ser reemplazado por el celestial, pues a eso hemos venido: A nacer nuevamente a la vida eterna y la cruz es la cuna.

5m
La Sabiduría de Dios es: JESÚS
¡La sabiduría de Dios es Jesús! Amor trascendente que se encuentra en la cruz, donde el sufrimiento es puente de comunicación entre Dios y los hombres, amor sublime sin escalas, que Jesús transmite a sus seguidores, en la debilidad, siempre de la mano de María, en nuestra mente y oración, no solo intentar creerlo, ¡sino vivirlo! hacia allá vamos…En nuestra hoja de ruta, nos guste o no, tendremos aflicción, pero de la mano de Jesús, la superaremos y en la Sabiduría de su cruz seremos iluminados.Presentamos la Sabiduría de Jesús, porque es el camino que deberemos recorrer y aceptar, en menor o mayor medida. Si nos mezclamos con Él en oración e incorporamos su entendimiento (Don de inteligencia), seremos “UNO” con Él y comprenderemos mejor que el sufrimiento tiene valor, valor de vida eterna.Sabiduría que nos legó Jesús:Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra.Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.Bienaventurados los que buscan la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.Bienaventurados seréis cuando os injurien, os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa.Alegraos y regocijaos porque vuestra recompensa será grande en los cielos. (Mt 5,3-12)¿Entendemos con el corazón que nos quiere decir? ¿Duele? ¿Le tenemos miedo? ¿O es mejor mirar para otro lado? ¿Que sentimos al leerlas?Como nos explica el Catecismo de La Iglesia Católica, en el punto 1726:"Las bienaventuranzas nos enseñan el fin último al que Dios nos llama: el Reino, la visión de Dios, la participación en la naturaleza divina, la vida eterna, la filiación, el descanso en Dios."Aceptemos el desafío que hace superarnos y apabullar el dolor, tenemos que llegar a sentir que somos bienaventurados aquí en la tierra, cerquita, en tu corazón… hoy mismo.

5m
¿Qué desea Dios de nosotros? Felicidad. Aquí y ahora.
Que salvemos nuestra alma por medio del amor, el sufrimiento es importante porque sufrimos cuando hemos amado verdaderamente, como Jesús.«Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?». Jesús le respondió: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (Mt 22, 36-39)San Ignacio de Loyola nos aporta es su libro Ejercicios Espirituales, sobre el sentido de la vida:“El hombre es creado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro Señor y, mediante esto, salvar su ánima…” [EE 23]Opino que si no respondemos nuestros interrogantes de Fe a la luz de Dios con respuestas realmente salvíficas, si no nos sacamos las dudas del alma, si realmente no levantamos nuestra tibieza con la gracia de Cristo, será muy complicado sanar, por ello recomiendo con ahínco buscar el cuadrinomio de las "4 S": SABIDURÍA – SENTIDO – SANACIÓN – SANTIDAD. Una vez logrado, por gracia de Dios, nos permitirá en su conjunto y consecución amar a Jesús más que a nada en el mundo.El Papa Francisco, nos recuerda en su Exhortación sobre sobre el llamado a la santidad en el mundo actual:"Deja que la gracia de tu Bautismo fructifique en un camino de santidad. Deja que todo esté abierto a Dios y para ello opta por Él, elige a Dios una y otra vez. No te desalientes, porque tienes la fuerza del Espíritu Santo para qué sea posible, y la santidad, en el fondo, es el fruto del Espíritu Santo en tu vida (cf. Ga 5,22-23). Cuando sientas la tentación de enredarte en tu debilidad, levanta los ojos al Crucificado y dile: «Señor, yo soy un pobrecillo, pero tú puedes realizar el milagro de hacerme un poco mejor». En la Iglesia, santa y compuesta de pecadores, encontrarás todo lo que necesitas para crecer hacia la santidad. El Señor la ha llenado de Dones con la Palabra, los sacramentos, los santuarios, la vida de las comunidades, el testimonio de sus santos, y una múltiple belleza que procede del amor del Señor, «como novia que se adorna con sus joyas» (Is 61,10)."CONCLUSIÓN. ESQUEMA PRÁCTICO.Buscar y encontrar la Sabiduría de Dios, atraves de María, nos otorgará respuestas de amor sobre el sufrimiento y sentido de vida, pero sobre todo por la regularidad en la oración, seremos consientes de la existencia y presencia sanadora de Dios, que nos invitará a su Santidad, gracia que lograremos acompañando a Jesús y por María, dentro de su propia Pasión.No alcanzan los conceptos racionales para sanar el dolor.Necesitamos cambiar nuestro norte de vida, si queremos conocer el sentido del sufrimiento.Definir la Sabiduría como nuevo sentido de la existencia. Coexistir con demás metas y objetivos correctos del mundo.Revisar nuestra vida en oración a la luz del Don de Temor de Dios. Libertad. Nunca castigo.Confesar nuestros pecados con un sacerdote católico.Oración constante. Buscar respuestas ante la cruz de Cristo, por intercesión de María.Pedir y buscar el Don de Sabiduría para gustar del amor de Dios que a todo le da sentido.Formarnos con la Palabra de Dios. Absorber la Sabiduría de Jesús.Santidad.Misión.En aquel tiempo, Jesús exclamó: “¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien. El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar’’. (Mt 11, 25-27)

6m
Introducción a la Fe. ¿Creo?
Consideramos fundamental no dejar nuestros duelos y sufrimientos solo en el plano racional, porque esto podría provocar trastornos psicológicos, consecuencia de dar vueltas siempre sobre los mismos pensamientos negativos y no encontrar respuestas.El objetivo central es llevar nuestros dolores al terreno de lo emocional, para sentir y reconocer, aceptar y sanar. Para esto, deberemos dar un salto cualitativo y no hundirnos más en el mar de interrogantes "lógicos mentales", sino más bien, "embarrarnos" en búsquedas más elevadas, para lograr un encuentro cara a cara con el Señor y que Él, con su existencia nos pueda sanar.Por lograr esto, hay que desarrollar la Fe, con todos los medios a disposición que ofrece la Iglesia Católica y los que podamos poner nosotros desde casa. La fe es fundamental para adentrarnos en la búsqueda de un nuevo sentido de vida, que proviene de encontrar al Dios vivo, quien nos dará su paz y amor.Leemos en el Catecismo de la Iglesia Católica:"La fe es la respuesta del hombre a Dios que se revela y se entrega a Él, dando al mismo tiempo una luz sobreabundante al hombre que busca el sentido último de su vida." Punto 26.El primer medio, sencillo, poderoso y al alcance de la mano para desarrollar nuestra fe, es la oración, hablar con Dios en el silencio de nuestro templo interior, manteniendo una actitud confiada y viviendo como en un “gemido permanente” que exprese “la necesidad de misericordia del Señor".Adentrarnos en la búsqueda de Dios, eso es ¡la fe! animarnos y quitarnos el miedo. Sencillamente empezar a rezar.

2m
Oración y sentido de vida. Prueba rezar...
La oración es el terreno donde lograremos la comprensión del sentido del sufrimiento y como consecuencia de esto, el verdadero sentido de vida, que comportará la sanación integral del alma.El sufrimiento es una cruz que debe llevarse con honor, como estandarte de vida nueva, si lo hacemos apuntando hacia Dios y con Jesús como compañero será realmente un yugo liviano y constructor, nunca dañino.Hay muchos diversos senderos que ofrecen grandes recetas mágicas modernas para eliminarlo, donde se promulgan "deseos de soltar", ¿soltar qué? Otros prometen eliminar al sufrimiento para siempre (¿quitar al Maestro? Jamás). La cruz no se quita, se acepta, se lleva y se hace carne con amor, en ORACIÓN.Todos estos caminos superficiales o filosóficos, no llegan a completar a la persona, ni otorgan verdadera felicidad, ni le dan sentido a la vida, ni alegría, ni nada, porque son temporales, finitos, limitados y falibles. Les falta el toque divino, sublime belleza indescriptible que recorre el alma como agua viva llenando cada hueco, que nuestra triste humanidad haya provocado, en cambio estos otros caminitos, ofrecidos por el mundo, son falsos. El único camino que salva y sana lo enseña Jesús, en su evangelio, escrito en la Biblia:«Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto». (Jn 14, 6-7)Es importante dentro de la oración, tener paciencia, nada es de un día para otro, hay que caminar firme para ver el rostro de Dios pero he aquí una vía eficaz que reduce la espera ¡Su Madre! Una vez que empieces a orar, analiza a diario la mano de Dios en tu vida, si puedes, toma nota en tu cuaderno santo, verás que Jesús está muy presente ayudándote.El sumun de la oración, es sentir que el Espíritu Santo ora con y por vos, un calorcito, un fueguito en el corazón, que se inflama en amor por Cristo, hacia allá queremos ir, presentarles la oración como un nuevo despertar lleno de sentido.Cuando sintamos el consuelo y la paz inconfundible del Espíritu Santo Consolador, nuestro sufrimiento tendrá un sentido y estará avalado por la existencia de Dios que promete la vida eterna, objetivo que debemos perseguir desde esta vida terrenal. El reino ya está entre nosotros, es un fuego que crece lentamente y no se va a apagar.

4m
¿Quién es el Espíritu Santo? ¿Para qué me sirve?
El Espíritu Santo es una de las tres personas de la Santísima Trinidad. Es Dios con el Padre y el Hijo y con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, como señala desde antiguo el Sínodo Niceno-Constantinopolitano. Consubstancial con el Padre y el Hijo, es inseparable de ellos, tanto en la vida íntima de la Trinidad como en su don de amor para el mundo. Pero al adorar a la Santísima Trinidad vivificante, consubstancial e indivisible, la fe de la Iglesia profesa también la distinción de las Personas. Cuando el Padre envía su Verbo, envía también su Aliento: misión conjunta en la que el Hijo y el Espíritu Santo son distintos pero inseparables. Sin ninguna duda, Cristo es quien se manifiesta, Imagen visible de Dios invisible, pero es el Espíritu Santo quien lo revela. Punto 687-689, Catecismo de la Iglesia CatólicaLas respuestas que buscamos y el consuelo, llegarán mediante el accionar del Espíritu Santo y el derramamiento de sus dones, que iluminarán nuestras mentes con ideas y nuestro corazón con sentimientos inequívocos de amor a Dios, pues somos su templo.Una vez en presencia de Este, paulatinamente serán comprendidas las inspiraciones del Capítulo dos, sirviendo esto de termómetro del alma, para ver cómo evoluciona y siente.Debemos tener paciencia para que ocurra la manifestación del Espíritu y sus gracias de apertura, pero sobre todo, tener fe, para perseverar en tiempos ciegos.Con la oración contemplativa de la Pasión de Señor y la intercesión de la Virgen María nuestra madre, despertaremos el Paráclito Consolador, que nos revelará a Dios y su paz."Frecuenta el trato del Espíritu Santo —el Gran Desconocido— que es quien te ha de santificar. No olvides que eres templo de Dios. —El Paráclito está en el centro de tu alma: óyele y atiende dócilmente sus inspiraciones." San José María Escrivá de Balaguer. Camino, 57

11m
Dones del Espíritu Santo. Te los regala.
¡Tenemos que avanzar hacia la cruz!, para qué Dios nos otorgue sus dones por medio del Espíritu Santo, de esta manera aceptaremos y sanaremos nuestro sufrimiento. Debemos volcar nuestras miserias en oración y pedir lo que necesitamos, con la intercesión de la Virgen María."El nombre dones del Espíritu Santo, en el lenguaje teológico y catequético, se reserva a las energías exquisitamente divinas que el Espíritu Santo infunde en el alma para perfeccionamiento de las virtudes sobrenaturales, con el fin de dar al espíritu humano la capacidad de actuar de modo divino" (cf. Summa Theol. I-II, q. 68, aa. 1, 6).¿CUÁLES SON LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO?Santo Tomás (cf. I-II, q. 68, a. 4, 7) y los demás teólogos y catequistas han sacado del mismo texto de Isaías la indicación para una distribución de los dones con miras a la vida espiritual, proponiendo una ilustración de ellos que aquí sólo podemos sintetizar:1) Ante todo, está el Don de Sabiduría, mediante el cual el Espíritu Santo ilumina la inteligencia, haciéndole conocer «las razones supremas» de la revelación y de la vida espiritual y formando en ella un juicio sano y recto sobre la fe y la conducta cristiana: de hombre «espiritual» (pneumaticòs), diría san Pablo, y no sólo «natural» (psychicòs) o incluso «carnal» (cf. 1 Co 2, 14-15; Rm 7, 14).2) Está también el Don de inteligencia como agudeza especial, dada por el Espíritu para intuir la palabra de Dios en su profundidad y sublimidad.3) El Don de ciencia es la capacidad sobrenatural de ver y determinar con exactitud el contenido de la revelación y de la distinción entre las cosas y Dios en el conocimiento del universo.4) Con el Don de consejo el Espíritu Santo da una habilidad sobrenatural para regularse en la vida personal por lo que se refiere a la realización de acciones arduas y en las opciones difíciles que hay que tomar, así como en el gobierno y en la guía de los demás.5) Con el Don de fortaleza el Espíritu Santo sostiene la voluntad y la hace pronta, activa y perseverante para afrontar las dificultades y sufrimientos, incluso extremos, como acontece sobre todo en el martirio: en el de sangre, pero también en el del corazón y en el de la enfermedad o la debilidad.6) Mediante el Don de piedad el Espíritu Santo orienta el corazón del hombre hacia Dios con sentimientos, afectos, pensamientos, oraciones que expresan la filiación con respecto al Padre que Cristo ha revelado. Hace penetrar y asimilar el misterio del «Dios con nosotros», especialmente en la unión con Cristo, Verbo encarnado, en las relaciones filiales con la bienaventurada Virgen María, en la compañía de los ángeles y santos del cielo, y en la comunión con la Iglesia.7) Con el Don del temor de Dios el Espíritu Santo infunde en el alma cristiana un sentido de profundo respeto por la ley de Dios y los imperativos que se derivan de ella para la conducta cristiana, liberándola de las tentaciones del «temor servil» y enriqueciéndola, por el contrario, con el «temor filial», empapado de amor.Juan Pablo Segundo, Audiencia General, 3 de abril de 1991.

8m
Medios sencillos para hacer crecer tu Fe
Oración: es lo que intentamos motivar y compartir en este libro. Esta empieza desde casa, en todo momento, en nuestro templo interior.Misa: asistir al banquete del Señor para honrarlo y escuchar su Palabra.Confesión: liberarme confiando en mi Iglesia y en el poder de Dios. El mejor terapeuta del mundo ES EL PROPIO DIOS.Comunión, remedio que sana el alma. Ir al Santísimo a llenarnos el espíritu.Formación, lectura del evangelio diario, libros santos, películas, música, charlas, retiros, videos etc...Asistir a retiros, grupos de oración o de mutua ayuda de la Iglesia CatólicaSeguir lo que el Espíritu Santo sugiera en inspiraciones.Obras por amor a Cristo y a mis hermanos, por pequeñas que parezcan.

6m
María tiene la llave del Cuadrinomio de vida: las 4 S
"Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón” (Lc 2:19)Desde este versículo nace la idea de proponer la Oración Contemplativa como medio de Sabiduría, Sentido, Sanación y Santidad, siguiendo y considerando que María, siendo la Madre de Dios, nos da una señal inequívoca de cómo resolver nuestros sufrimientos en la vida. Una oración. Un ejemplo. Una forma sencilla.Si prestamos atención, cuando María vivía momentos de desazón en su vida, no se quejaba sino que los conservaba en su corazón para llevarlos al silencio de la oración, y que fuera desde allí desde donde Dios le diera las respuestas vitales que necesitaba. Se llenaba de gracias en el silencio de Dios.Más concretamente: ¿Qué hacía la Virgen María cuando tenía un problema? en lugar de preguntar ¿por qué a mí? e insultar al cielo y hacerse atea procedía así:Observaba lo que no comprendía.Lo retenía en su mente y en su corazón.Tomaba distancia espiritual del problema. Silencio.Lo meditaba y contemplaba en oración a la luz de Dios.Encontraba sentido y respuestas en Dios.Lo llevaba a la práctica cotidiana.Vemos como todo su dolor era volcado en una plegaria simple, humilde y confiada, como quien espera y entrega su vida al Señor. Consideramos que su ejemplo marca el camino a imitar y seguir, como medio de sanación en el encuentro con el Resucitado.Cuando María se sentía deprimida y triste, no expresaba lamentos, ni ataques, ni culpas, ni se torturaba con pensamientos negativos y preguntas sin respuestas, sino que simplemente se sumergía en el silencio de la oración, meditando, contemplando y conservando todo lo que le ocurría en su corazón. Rezaba y se dejaba transformar por Dios.

4m
¿Y yo como me sano para encontrar mi sentido de vida?
El itinerario para sanar la herida y encontrar sentido, que no significa olvidar ni remover el hecho ocurrido que provoca dolor, sino cargar la cruz a sabiendas de que existe un Dios, que viene a buscarnos, nos acaricia y dice TE AMO, por medio de su resurrección, es el siguiente:¿Cómo sano? Entregando mis miserias en oración.¿Qué rezo? Consagración a los Dolores de María.¿A quién le rezo? a Jesús y por la Virgen María.¿Cuánto tiempo? Todos los días el mismo lapso de tiempo.¿Donde? Altar casero.¿Cómo rezo? Libre en Dios, en paz.¿Qué pido? Perdón, Consuelo, Sabiduría y Aceptación.¿Cómo pido? Con humildad y gemido permanente.¿Qué logro? Paz, amor y respuestas.CONVENIENCIA DE CONTEMPLAR LA PASIÓN DE JESÚSParticipar y compenetrarse en la pasión del Señor, no significa remoción depresiva de lo nuestro, esto es una tentación.Dicha contemplación llenará nuestra alma de esperanza y la sanará "percibiendo" el amor que existe en Jesús, amor que emana de su cruz y reside en nuestro interior.La humanidad, o sea cada uno de nosotros, está hecha a imagen y semejanza de Dios, o sea somos Jesús, que es Dios vivo en la tierra, por ende sufriremos (llevaremos su cruz) en menor o mayor medida, y si queremos trascender el dolor que nos toque en esta vida, deberemos unirnos contemplativamente en nuestra realidad cotidiana con Él. Puede ser difícil de entender al principio pero por la frecuencia en la oración lo lograremos. Veamos qué nos dice San Pablo de la Cruz, Cartas y Diario espiritual:El recuerdo de la Pasión Santísima de Jesucristo y la meditación de sus virtudes... conducen al alma a la unión íntima con Dios, al recogimiento interior y a la contemplación más sublime...La Pasión de Jesucristo es la obra mayor y más maravillosa del amor de Dios.La Pasión de Jesucristo es el medio mejor para llevar a la conversión a las almas, aún a las más empedernidas.Conserven cuidadosamente el piadoso recuerdo de los padecimientos del Hijo de Dios y vivirán eternamente.El camino más corto para llegar a la santidad cristiana es el perderse enteramente en el océano de los sufrimientos del Hijo de Dios.En el inmenso océano de la Pasión de Jesucristo el alma cristiana pesca las perlas preciosas de todas las virtudes y hace suyos los padecimientos de su amado Bien.San Alfonso María de Ligorio en sus Meditaciones sobre la Pasión de Jesucristo nos agrega: "Si quieres, alma devota, crecer siempre de virtud en virtud y de gracia en gracia, procura meditar todos los días la Pasión de Jesucristo." Esto es de San Buenaventura, y añade: "No hay ejercicio más a propósito para santificar tu alma que la meditación de los padecimientos de Jesucristo". Y San Agustín añade "que vale más una lágrima derramada en memoria de la Pasión de Cristo que hacer una peregrinación a Jerusalén y ayunar a pan y agua durante un año".REGALOS PARA QUIEN ACOMPAÑE A MARÍA EN SUS DOLORES:La Virgen comunicó a Santa Brígida de Suecia (1303-1373):"Miro a todos los que viven en el mundo para ver si hay quien se compadezca de Mí y medite mi dolor, más hallo poquísimos que piensen en mi tribulación y padecimientos. Por eso tú, hija mía, no te olvides de Mí que soy olvidada y menospreciada por muchos. Mira mi dolor e imítame en lo que pudieres. Considera mis angustias y mis lágrimas y duélete de que sean tan pocos los amigos de Dios."Nuestra Señora prometió que concedería siete gracias a aquellas almas que la honren y acompañen diariamente, rezando siete Ave Marías mientras meditan en sus lágrimas y dolores: TE ASEGURO QUE SE CUMPLEN.1. "Yo concederé la paz a sus familias."2. "Serán iluminadas en cuanto a los divinos Misterios."3. "Yo las consolaré en sus penas y las acompañaré en sus trabajos.»4. "Les daré cuanto me pidan, con tal de que no se oponga a la adorable voluntad de mi divino Hijo o a la salvación de sus almas."5. "Los defenderé en sus batallas espirituales contra el enemigo infernal y las protegeré cada instante de sus vidas."6. "Les asistiré visiblemente en el momento de su muerte y verán el rostro de su Madre.7. "He conseguido de mi Divino Hijo que todos aquellos que propaguen la devoción a mis lágrimas y dolores, sean llevadas directamente de esta vida terrena a la felicidad eterna ya que todos sus pecados serán perdonados y mi Hijo será su consuelo y gozo eterno."Según San Alfonso María Ligorio, Nuestro Señor reveló a Santa Isabel de Hungría que El concedería cuatro gracias especiales a los devotos de los dolores de Su Madre Santísima:1. Aquellos que antes de su muerte invoquen a la Santísima Madre en nombre de sus dolores, obtendrán una contrición perfecta de todos sus pecados.2. Jesús protegerá en sus tribulaciones a todos los que recuerden esta devoción y los protegerá muy especialmente a la hora de su muerte.3. Imprimirá en sus mentes el recuerdo de Su Pasión y tendrán su recompensa en el cielo. 4. Encomendará a estas almas devotas en manos de María, a fin de que les obtenga todas las gracias que quiera derramar en ellas.La fiesta de Nuestra Señora de los Dolores se celebra el 15 de septiembre, al día siguiente de la Exaltación de la Santa Cruz. Al pie de la Cruz, Donde una espada de dolor atravesó el corazón de María, Jesús nos entregó a Su Madre como Madre nuestra poco antes de morir. En respuesta a esta demostración suprema de Su amor por nosotros, digamos cada día de nuestras vidas: "Sí, Ella es mi Madre. Jesús, yo la recibo y Te pido que me prestes Tu Corazón para amar a María como Tú la amas."

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Practica tu propia oración contemplativa
COMPROMISO PERSONAL DE LA ENTREGA:Lo más grave que podemos hacer durante nuestro peregrinar en el dolor es desestimar la tragedia, tapar el sufrimiento o simplemente pensarlo como algo del destino que no tiene sentido ni valor. Esto nos ubicaría en una posición de rigidez y congelamiento de alma, provocando como resultado no trascender nuestra mirada ni madurar nuestra fe. Ambos casos no son concebibles porque tenemos que volver a ser felices, no tengamos miedo de arrancar de nuevo, para lograrlo, esta vez, debemos hacerlo con Cristo."Y el que estaba sentado en el trono dijo: «Yo hago nuevas todas las cosas». Y agregó: «Escribe que estas palabras son verdaderas y dignas de crédito» (Ap. 21:5)Luego de la cruz tenemos que emprender nuestro propio camino de santidad, perseverar en los sacramentos y tener mucha regularidad al rezar.TIPOS DE ORACIONES PARA LA ENTREGA Toda oración siempre es buena, pero cuando estamos atravesando problemas, no es tan sencillo encontrarnos cara a cara con Dios, debemos poner nuestra cuota de voluntad para lograrlo y esperar con paciencia.Las oraciones que voy a presentarles, no son nuevas, son parte del tesoro de la tradición de la Iglesia Católica y no excluyen ningún tipo de oración tradicional, al contrario, se nutre de todas ellas. Ofrezco junto al Señor, mi humilde experiencia de llevar todo esfuerzo de oración, a la sencillez absoluta, brevedad exacta e intensidad justa, para qué cualquier sufriente con ganas de sanar lo pueda hacer.Toda plegaria no tiene otra intención más que "despertar" el Espíritu Santo en el templo interior de cada uno. Cabe aclarar, que más allá de las sugerencias sobre el tipo de oración que voy a presentarles, cada uno podrá elegir libremente su plegaria, ya que el camino de santidad propio depende de Dios y cada alma. ¿Qué me sugiere Dios? ¿Dónde me quiere? ¿A dónde me invita?1. PRIMEROS PASOS: ORACIÓN VOCAL O MECÁNICA.Señal de la cruz y luego repetir Padres nuestros y Ave Marías, en forma mecánica, automática.Muchas veces no sabemos para qué rezamos, no es más que una obligación sin mucho gusto ni sentido, si bien es verdad que siempre sirve orar, para mantener nuestra comunicación con el Señor, no nos alcanza, porque por nuestra tragedia o dolor necesitamos más presencia de Dios, más vida, más "tocarlo para sanar".Este tipo de oración sirve mucho cuando:No tenemos ganas de rezar, ni fuerzas o nos sentimos “morir".Tenemos la mente confundida y oscura, sin capacidad de grandes cosas.Nos distraemos dentro de otras oraciones y queremos volver a nuestro corazón y centro.Estamos desanimados.En todo momento, pues sentimos necesidad de Cristo a diario.Para bendecir a otros sencillamente.Siempre que se quiera sumar puntos para ganar el cielo y acompañar a Jesús en su misión permanente.2. EN TODO MOMENTO: ORACIÓN RÚSTICA SUPLICANTE:Por la insistencia y continuidad de oraciones vocales o mecánicas, estas pueden transformarse en “oraciones rústicas suplicantes”, las cuáles "denotan una necesidad mayor del Señor" ya que representan un anhelo profundo de encontrarse con su Espíritu Santo consolador. Hay más deseo, más gusto de intentarlo, más fe, más repetición a lo largo del día, más conducta, más horario y más lugares de encuentro. Perseverancia, repitencia y cierto desorden al orar.Este tipo de oración calza con nuestra vida actual ajetreada porque se puede practicar en todo momento, ya que no exige un alto grado de concentración. Podemos realizarlas caminando, trabajando, haciendo deportes, en el auto, en el camino, aunque lo ideal siempre es el silencio, todo lo que no resta, suma.Si bien las mismas también se componen de Padres Nuestros y Avemarías, cambia la disponibilidad de las potencias del alma, la oración pasa de ser una obligación a una necesidad, ya que empezamos a notar mejorías en nuestra actitud para el encuentro divino y con la vida.Lógicamente exige el mismo respeto de siempre, porque Dios es Dios, pero el anhelo purificado del corazón y la exultante necesidad, serán muy bien recibidos por Jesús.Ejemplo: Me hago la señal de la cruz y rezo muchos avemarías y padres nuestros, en todo momento, a toda hora, llevo a Cristo en mi mente y a mi vida, "sintiendo que no hay otra opción a que Cristo venga a sanarme", que lo necesitamos con toda nuestra vida, que estamos arrepentidos por todas nuestras faltas y debilidades, que queremos entregarnos y entregar nuestras miserias, que estamos afligidos y necesitamos respuestas. Damos gracias.  La clave de este tipo de oración, es la conciencia de que a pesar de TODO lo que no entiendo y lo mal que me siento, voy insistir y perseverar como “clamando misericordia”. 3. SABIDURÍA – SENTIDO – SANACIÓN Y SANTIDAD. ORACIÓN CONTEMPLATIVA “La oración de contemplación es amor, silencio, escucha, estar ante Dios. Para la oración de contemplación hace falta tiempo, silencio, decisión y ante todo un corazón puro. Es la entrega pobre y humilde de una criatura, que dejando caer todas las máscaras, cree en el amor y busca con el corazón a su Dios. La oración de contemplación es denominada con frecuencia también oración interior y oración del corazón” https://declausura.org/la-oración-contemplativaLa oración contemplativa es el medio por excelencia que utilizaremos por gracia de Dios, para conocer el sentido del sufrimiento y de la vida.Esta oración realizada con regularidad y corazón puro nos otorgará la paz de la presencia en Dios, que colmará nuestra existencia de amor desapareciendo todas nuestras dudas humanas incluido el ¿Porque a mí?La misma, nos permite "hacernos presentes con la imaginación y el sentimiento" en la escena bíblica a contemplar, en nuestro caso “entraremos” específicamente en la pasión de Cristo, para entremezclar nuestro dolor con Él, ¿te imaginas acompañando a Jesús en su terrible sufrimiento?, ¿sosteniendo a María a los pies de la cruz?Tenemos que intentarlo, pues la manera en que llegará la sanación del alma será entregando nuestra cruz a Jesús en oración imaginativa, sintiendo definitivamente su amor y consuelo recíproco. Nos tenemos que mezclar con María como moderadora e intercesora a quien acompañaremos en sus dolores para que nos revele en sentido del sufrimiento, que nos es ni más ni menos que acceder a una nueva vida eterna, la del Reino ya instalado en nuestros corazones. La participación en sus dolores y en su plenitud, serán fundamentales, porque es desde la cruz, donde se revelará el sentido nuevo de la existencia: vivimos por, para y en Cristo.Debemos recoger de la oración implicaciones para la propia vida, sentir los afectos y mociones que engendrarán nuestra entrega, seguimiento e imitación.3.1 PASOS DE LA ORACIÓN CONTEMPLATIVA A grandes rasgos, se puede decir que los místicos carmelitas proponen tres pasos para perfeccionar la vida de oración contemplativa. Estos pasos son: la vía purgativa, la vía iluminativa y la vía unitiva. A lo largo de este libro hemos ido recorriendo estos pasos como un itinerario espiritual optimizando el sufrimiento vivido para transformarlo en camino de santidad y sanación.– En la vía purgativa se enfoca el alma en lo superiormente importante. San Juan de la Cruz decía que con esto se “perdía el gusto por las cosas” y se ganaba el gusto por Dios. En esta etapa el alma se aparta de los obstáculos hacia Dios y reconoce su pobreza, para recibir más fácilmente la gracia que nos hace santos.VACIAMIENTO QUE LOGRAMOS POR EL DOLOR, INVOCAMOS EL DON DE TEMOR DE DIOS PARA ESCUDRIÑAR NUESTRA VIDA.– En la vía iluminativa, el alma se acerca a Dios una vez que ha sido liberada de sus obstáculos. El conocimiento de Dios se puede presentar por el estudio iluminado por la gracia del entendimiento, o por la revelación de verdades sobrenaturales en los momentos de oración.ARMADO DE NUEVO PARADIGMA MENTAL Y FE ILUMINADA POR LOS DONES DE ENTENDIMIENTO Y SABIDURÍA.– En la vía unitiva, el alma puede unirse con Dios de un modo más pleno. Hay que saber que esta unión no es identificación, es decir, el alma no se funde con Dios o se hace una, substancialmente, con Él. Esta unión se da por la comunión de voluntades.SABIDURÍA, SENTIDO, SANACIÓN Y SANTIDAD. VOLUNTAD DE DIOS.

7m
Ejercicios prácticos cortos de SENTIDO: buscar lo que nos pertenece
PRIMERAS TENTACIONES: ¿APARECE EL RECHAZO Y GANAS DE CLAUDICAR? Es un excelente síntoma, ya que de esta manera descubrimos que hay un "enemigo de la naturaleza humana" que nos quiere siempre caídos y rechazando la vida que nos tocó, porque si niego mi vida en tristeza y depresión, niego a Dios.¡Te quiere caído! Cuando ve que te acercas a Dios, intenta realizar todas sus artimañas para qué no llegues, cansancio, tareas fuera de horarios, excusas, impaciencia, esto no sirve, no siento nada, no me funciona, alma arrugada, tentaciones, desgano, escrúpulos, culpas ¡Sigue adelante! Dios valorará tu insistencia y fidelidad.¿Que sentimos en nuestro interior? nos seguimos preguntando ¿cómo seguir? Al cabo de varios ejercicios anotemos en nuestro cuaderno espiritual, que es lo que acontece luego de la oración y veamos gradualmente como Dios actúa en nuestro día a día.Supera tus prejuicios y tentaciones, avanza, ¡No dejes de avanzar! ¡No te dejes frenar! ¡Ánimo, Confianza, Jesús viene en tu auxilio! Notarás como tu interior comienza a ver con otros ojos. Déjate ganar por Dios, pídele que te muestre su poder.

7m
Consagración a los Dolores de María. Paso 1 y Paso 2
PRIMER PASO: MEDITACIONES DISCURSIVAS.El Padre Juan José Berli SJ, en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio nos compartía estas reflexiones:2.1 Meditación:Para conversar coloquialmente: María, encontraste gracia ante Dios aunque, una espada atravesará tu corazón. No podemos imaginarte enojada con el Padre, como Alguien que abandona a su Hijo. No creemos que hayas perdido ni la fe ni la esperanza en el Amor que triunfa a pesar de la libertad mal usada de los hombres. Nos cuesta imaginarte con deseos de venganza, revanchas con amenazas de la “Justicia Divina” contra los que matábamos a tu hijo y Señor. Más bien nos impresiona tu Paz. Tu Silencio ahogado en lágrimas. Tu perplejidad ante tanta maldad. Tu búsqueda permanente de re-signar, dar algún significado trascendente, al horror que estaban pasando.Hoy te vemos sumida en el dolor, porque nos hemos quedado sin Jesús. El mundo, la sociedad, la mayoría de las familias y un gran porcentaje de cuantos nos creemos cristianos. Jesús no está presente en sus decisiones, en sus búsquedas, en sus discernimientos, en sus conversaciones.Venimos a que nos digas quién es El para vos. Cuéntanos tu Evangelio. Aquellas experiencias de la vida de tu hijo que te fueron configurando como mamá, esposa, vecina, amiga, hermana y cercana aún de muchos enemigos.2.2 Meditación:¡Permítenos acompañarte en tu personal calvario! El de todos los días, el que padecen todos tus hijos. Sabemos que no son “voluntad de Dios”. El horror, el asesinato, el hambre, las guerras, las enfermedades… no son Su voluntad.Sabes que en el silencio Dios puede comunicarnos mejor sus deseos, sus consuelos, sus mociones. Sabes también que a tus hijos nos cuesta acallarnos, recogernos, cerrar las puertas para estar a solas con nuestro Padre. Cuántas veces Jesús nos explicó que en las horas amargas no dejemos de acudir al abrazo misericordioso de Dios, que es el Padre mismo quien sale al encuentro de sus hijos pródigos.¿Podré aprender cada día más de tu estilo, de tu modo de vivir el gozo de la fe? ¿Cómo permanecer fiel a ese amor tan respondido cuando experimente el silencio de Dios? En el silencio dolido, podremos acoger la voz de tantos ángeles que nos repiten, como Jesús en el Evangelio y el Ángel Gabriel a vos y a José: ¡No temas! ¡No temas! ¡No temas! Tus certezas de haberte encontrado con la gracia de Dios, siguen fecundando tus entrañas de Madre. Quiero aprender a conservar la vida de Jesús en mi cotidianeidad. Quiero encarnar sus palabras, sus acciones, sus enseñanzas. Quiero tener un corazón semejante al Suyo.Las horas grandes de los hombres, no vienen definidas por los exuberantes éxitos, sino por el modo con que nos ubicamos y trascendemos el dolor.Hoy tus manos siguen acariciando a tus hijos que caminan al Calvario; que mueren solos, hambrientos, heridos de guerras o ignorados por una vorágine de realidades consumistas.María. No te quedes en tu soledad. Hoy, aquí tus hijos, te acompañamos con el sentimiento, con la contemplación, con la fidelidad, con el dolor –pero sobre todo- sabiendo que Dios tiene la última palabra. Y, ésta, no es precisamente la muerte ni lo que los seres humanos llegamos a realizar.PASO 2: EJERCICIO DE  INTERIORIZACIÓN DOLORES DE MARÍA Y PROPIOS: ESTE EJERCICIO ES FUNDANTE Y ESTA ADJUNTO, PRACTíCALO EL TIEMPO QUE TE SEA NECESARIO HASTA QUE LOS DOLORES DE LA MADRE SEAN TUYOS Y LOS TUYOS DE LA MADRE. PRUEBA Y SIENTE AL DIOS VIVO. RESUCITA HOY.

7m
Consagración corta a los Dolores de María
EJERCICIO CORTO DE CONSAGRACIÓN A LOS DOLORES DE LA VIRGEN MARÍA. Sabiduría > Sentido del sufrimiento y vida > Sanación > Santidad. 10 minutos diarios."Sus últimas palabras dirigidas a Ella fueron: "Madre, he ahí a tu hijo." Y a nosotros nos dijo en Juan: "Hijo, he ahí a tu Madre." María, yo te acepto como mi Madre y quiero recordar siempre que Tú nunca le fallas a tus hijos."Es muy conveniente tener interiorizados a fuego los Dolores de María, para comenzar con la Consagración diaria mediante esta oración. Esto significa haber hecho nuestro repaso de vida y pecado, asociándolo a la pasión de Jesús y doliéndonos de nuestra implicación. Este ejercicio contemplativo permite la entrega efectiva de nuestros dolores a la cruz y trae la sanación por el encuentro con el sentido de la vida que es Jesús. Es la oración que nos permite acceder al cuadrinomio de la sanación de la mano de la Virgen María. La forma práctica de realizarlo es imaginando que estamos “dentro de la escena” correspondiente al misterio doloroso a contemplar, que se extrae de una cita bíblica determinada. Como hemos visto, es importante imaginar cada dolor de María en relación con mis propios sufrimientos, allí donde se unen y mezclan.

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Requirements

  • Esperanza de que Dios es Dios
  • Libertad para decidir por algo elevado
  • Ganas de tener respuestas de Dios
  • Ánimo para un sueño grande

Casado hace 11 años. Tenemos cuatro hijos, de los cuales Guadalupe ya es santa, pues falleció a los 5 meses. En ese momento también nacimos nosotros como familia en Dios. 

Siempre me dediqué a los negocios por mi carrera pues lo que más he anhelado en mi vida siempre fue la LIBERTAD. Manejar mis tiempos. Lo que no sabía era que la VERDADERA libertad no viene del mundo sino que proviene del Señor, crucificado y resucitado, que vive en nuestro interior. 

Fue mediante el dolor y el sufrimiento como Jesús me encontró. Ahí comenzó mi vida de discípulo. En mi vida anterior había estudiado cursos de Recursos Humanos, Atención Cliente, Proyectos Ambientales, Ventas etc... Nada me alcanzaba para saciar... 

Luego de vivir la tragedia mis gustos cambiaron, estudié Diplomatura en Psicología Cristiana en FASTA, me auto formé en el dolor pero mi sanación y educación vinieron por inspiración del Señor a la luz de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, fueron 4 años increíbles y esto es lo que compartiré en este curso como Experiencia de Santidad.. Como dice San Ignacio: No el mucho Saber harta, sino el sentir y gustar a Dios interiormente. 

Experiencia y vivencia de Dios: Hoy soy Acompañante Espiritual en la Compañía de Jesús Mendoza (Jesuitas) también soy animador Salesianos del Oratorio Felipe Neri Don Bosco, en barrios carenciados. En niveles digitales formé la página de Facebook: https://www.facebook.com/sentidodelsufrimiento y tengo en curso la web: www.sentidodelsufrimiento.com 

"La cruz fue el portal de la libertad que tanto anhelaba. El seguir su voluntad me llevó a escribir un libro con todos los pasos sencillos para hacer el duelo espiritual, encontrar el sentido del sufrimiento y el máximo sentido de la vida, naciendo desde lo alto en Cristo crucificado y glorificado"

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